¿Cómo se imprime un décimo de la Lotería de Navidad?

Este domingo, 22 de diciembre, se celebra el sorteo 207º de la Lotería de Navidad. Nos tenemos que remontar hasta el 18 de diciembre de 1812 para fijar su primera edición. Una España en plena guerra contra las tropas francesas de Napoleón celebraba en Cádiz, único reducto que resistía a la invasión gala, el primer sorteo.

La idea partía de Ciriaco González Carvajal, ministro del Consejo y Cámara de Indias por aquel entonces, que buscaba nuevas fórmulas ingeniosas para recaudar el dinero necesario que sufragara la costosa Guerra de la Independencia. El billete costaba 40 reales y ‘El Gordo’, que ascendía a 8.000 pesetas, recayó en el 03604.

Este sorteo, que jamás se ha suspendido, ha sobrevivido a crisis y guerras; ha vivido bajo república y monarquía y ha transformado su convulso nacimiento en una madurez sinónimo de ilusión.

Hoy, te desvelamos uno de sus secretos mejor guardados: cómo se imprimen sus décimos.

Un proceso largo y meticuloso

El de los amigos; el de los familiares; el del vecino; el del equipo del barrio; el de la oficina; el del colegio de los niños y un largo etcétera. Un abanico de décimos se acumulan en nuestras manos cada 22 de diciembre mientras seguimos atentos los números cantados con ese tono pegadizo que solo saben imprimirles los niños de San Ildefonso.

Esos décimos que besamos y miramos con tanto cariño son elaborados por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre desde 1940, y tienen un largo proceso de fabricación hasta ver la luz cada mes de julio.

Impresión de la lotería de Navidad

Antes de arrancar con la impresión de cada décimo, se decide el diseño que lucirá. Cada año, se presentan varias propuestas a Loterías y Apuestas del Estado (LAE). Para este 2019, tal y como ya se hiciera en 2018, se ha elegido una obra del Museo del Prado, en concreto, se trata del cuadro ‘La Virgen de la Rosa’, también conocido como la ‘Sagrada Familia con San Juanito’, del famoso pintor Rafael.

Una vez determinada la imagen, se da el pistoletazo de salida, ahora sí, a la impresión.

La emisión de este año asciende a 3.400 millones de euros y se sorteará el 70%, unos 2.380. No es de extrañar pues, que esta labor de impresión sea una de las más seguras del mundo; “mucho más que imprimir un pasaporte”, tal y como aseguran fuentes del Departamento de Preimpresión de la Fábrica de Moneda y Timbre (FNMT).

Cuarenta y cinco personas trabajan en turnos, 24 horas al día, de mayo a julio, bajo las más estrictas medidas de seguridad. Estos son los detalles del proceso:

  • El tamaño original del décimo es de 11 x 6,5 centímetros.
  • Para su elaboración se emplean 155 toneladas de papel.
  • Se fabrican cerca de 170 millones de décimos, que permanecen enrollados en más de 500 bobinas.
  • Se emplea un papel especial, OCR, que solo se fabrica para la lotería. Se trata de una composición especial de fibrillas con una tinta invisible para el ojo humano; sí lo son, sin embargo, bajo el efecto de una lámpara ultravioleta o cuando se introducen en el terminal informático de una administración de Loterías.
  • A lo largo de este trabajo de impresión, se van incluyendo diferentes marcas en el papel. Una de ellas, la imagen codificada que podemos encontrar en el reverso del billete y que solo es posible detectarla con una lente decodificadora.
  • La tinta para imprimir los décimos tampoco es la habitual. Los más de 3.000 kilos de tinta, aproximadamente, que se emplearon este año lo son de un tipo especial, de seguridad, que se seca a través de aire caliente. Los textos llevan una tinta negra con características diferentes y con un azuré (un conjunto de finas líneas) que protege la numeración principal.
  • Este azuré se cambia para cada fracción, una medida de seguridad que se aplica también al código de barras. Para el fondo y la orla se echa mano de un color específico que incorpora otra nueva tinta de seguridad.
  • La impresión se realiza en dos fases:
    • Primera etapa de impresión, en la que se producen las partes fijas del décimo:  Esta plantilla se imprime a través de 7 planchas en rotativas offset (bobina a bobina, como las que se emplean en la impresión de los periódicos) y en cuatricomía (cyan, magenta, amarillo y negro). Se aplica agua y tinta sobre una plancha metálica, de manera que la tinta oleosa solo se fija en aquellas zonas impregnadas de un compuesto que repele el agua.
    • Segunda etapa de impresión, en la que se numeran los décimos: Una vez cuenta con el visto bueno, el décimo pasa a una segunda fase en la que se incorporarán el resto de elementos que hacen único a cada décimo: el número, la serie y la fracción. Este segundo paso se realiza a través de la impresión láser (bobina a bobina).
  • Otros elementos impresos como rasgos identificadores de su autenticidad son, por ejemplo, la frase “S.E Loterías y Apuestas del Estado”, que podemos leer en la zona central superior del décimo, sobre los cinco pequeños bombos que forman parte del Sorteo de Navidad en los que, más tarde, se imprimirá el número del boleto. También se añaden un código de barras y la firma del presidente actual de Loterías y Apuestas del Estado. Todos ellos, elementos que convierten a cada boleto en un ejemplar único.

Una vez impresos, la FNMT pone en marcha el corte y el empaquetado, procesos automatizados desde hace años, para luego distribuirlos por todas las administraciones del país.

¡Y ya tenemos nuestro décimo! Ahora solo queda que el próximo domingo uno de esos pedacitos de papel que acariciamos con tanto mimo resulte ser uno de los premiados. ¡Suerte!

Os recordamos que cualquier duda que tengáis sobre impresión de documentos (custodia, digitalización) o equipos de alquiler, no dudéis en consultarnos.